La Forneria nació como un negocio familiar y, más de 100 años más tarde, nos siguen definiendo la dedicación y pasión por el mundo de la panadería. El arte de hacer pan es uno de los oficios más antiguos de la historia de la humanidad. Sabiendo que el pan es el alimento más consumido en el mundo, la misión de La Forneria es respetar las tradiciones, dejando un importante espacio también para la innovación. ¿Conoces la historia de nuestro horno?

Rosa y Neus, hija y nieta de Caterina, en el mostrador del horno
El año 1911, Caterina Pujol Bonet abre un horno de pan en Barcelona con la ayuda de su familia de tíos panaderos de Poblesec. Consigue llevar adelante el negocio, acompañada de su marido, hasta que con el inicio de la Guerra Civil Española, le sacan la propiedad de La Forneria. Desde entonces, será su hija Rosa Traveset Pujol quien continuará con el negocio, de la mano de la Neus Oliveros Traveset, su hija.
La primera panadería de La Forneria se creó en el barrio del Raval gracias a los esfuerzos de Caterina Pujol Bonet
Así es como empiezan a entrar nuevas generaciones al negocio familiar. El año 1947, Rosa Traveset Pujol (1912-1998), la hija de Caterina, empieza a tomar más responsabilidades al horno hasta convertirse en la nueva propietaria en 1949. También se empieza a incorporar su hija, la Neus Oliveros Traveset (1934-2017).
El negocio de la abuela Caterina pasa a manos de su hija, Rosa. Y finalmente es Neus quién se encargará.
En este momento es cuando se incorpora al negocio Josep Gonzalez Gómez (1933-2003), el marido de Neus. Es 1953 y la panadería familiar sigue expandiendo sus fronteras, abriendo un nuevo horno de barrio a Trinidad Nueva.

Neus cortando el pan en 1953

Neus y su marido, Josep Gonzalez Gómez
El crecimiento de la panadería fundada por Caterina permite renovar el horno del obrador. Así es como pasan de un horno fijo a un horno de leña giratorio, que era una gran innovación en aquella época. Estamos en el año 1958.
Comienza la expansión de La Forneria
Gracias a la construcción masiva de viviendas en el Besós, en 1961 Neus y Josep consiguieron la licencia para abrir un nuevo horno de pan que alcanzara todo el nuevo barrio del Besós, y una segunda para el Camp de la Bota (un barrio de barracas que ya no existe en la actualidad).
Los próximos años marcarán el camino que seguirán también las nuevas generaciones. Se inauguran las nuevas panaderías y La Forneria empieza a hacer sus primeras grandes apariciones en prensa. Además, es alrededor del año 1971 cuando Josep, el hijo mayor de la Neus y Josep, empieza a introducirse en el negocio y a formarse en el oficio del pan.
Y es que este siempre ha sido un punto importantísimo para la familia. Todos participaban constantemente en cursos, formaciones, asistían a ferias y eventos del sector para estar siempre al día de cualquier novedad.
Así es como consiguen abrir hasta 4 nuevos locales a partir en 1975, todos por la zona del Besós.
Si notas el olor del pan recién hecho... Levanta la mirada, ¡te esperamos dentro!
La década de los 80 fue crucial para La Forneria. Josep Gonzalez Gómez se convirtió en el Vicepresidente del Gremio de Panaderos de Barcelona en 1981.
Y entre este año y el 1988, adquieren varios nuevos locales en el barrio de Sarriá y Sant Gervasi.

Josep Gonzalez Oliveros, hijo de Neus y Josep

Neus Oliveros recibe la Insignia de Oro del Gremio de Panaderos de Barcelona
El año 1993 marca otro hito importante dentro del negocio. Se abre el primer horno con zona de cafetería y mesas, concretamente en C/ Ganduxer 44.
El año 1994 también es un año de cambios para La Forneria. Se apuesta por una nueva vía de negocio abriendo una charcutería /cafetería en C/ Doctor Carulla 46.
El año 1995, Josep Gonzalez Gómez obtiene el título de Maestro Artesano Hornero de manos del Consejero de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Generalitat de Cataluña.
El año 1996, Neus también ve recompensados sus esfuerzos y recibe así la Insignia de Oro del Gremio de Panaderos de Barcelona.
En el año 1997, ya son 8 el total de panaderías en activo en la zona de Sarriá – Sant Gervasi. Así es como el año 1988 se pone fin en la etapa de La Forneria en el barrio del Besós.
No es hasta el año 2007 que se apuesta por una nueva rama del negocio: el catering. Es una de las partes del negocio que más ha crecido en los últimos años.
Llega la 5ª generación: el tataranieto de Caterina Pujol
En 2008, La Forneria aterriza en el barrio de Las Corts con dos tiendas.
Es en la década de los años 2000 que entra la quinta generación al negocio familiar. En concreto, es en el año 2010 cuando se integra Pau Gonzalez Fuxet a La Forneria, el hijo de Josep Gonzalez Oliveros.
A finales de 2015, se inicia una etapa de renovación de la imagen de La Forneria sin olvidar las tradiciones que nos han permitido llegar hasta aquí. Una imagen renovada que afectará tanto a los locales y cafeterías, como la imagen corporativa en sí.

Pau Gonzalez Fuxet, el nieto de Neus y Josep
Un obrador tradicional lleno de enamorados por el oficio. Amasamos el pan como se ha hecho toda la vida.